Procedimiento
avanzado
Las
unidades foliculares (UF) son grupos naturales de cabellos.
Cada unidad contiene de uno a cuatro pelos. Normalmente en
el área donante hay una media de 2.2 pelos por UF.
La densidad inicial antes de la pérdida de cabello
es usualmente de 70 a 110 grupos por centímetro cuadrado,
dependiendo del bagaje genético, la etnia y características
naturales del pelo.
Algunas
personas tienen una gran cantidad de pelo, permitiéndoles
tratar cualquier grado de pérdida de cabello, mientras
que otras puede que no sean capaces de tratar entera el área
de pérdida de cabello teniendo que conformarse con
una menor cobertura. Sin embargo no es necesario igualar la
densidad con la que nació para proporcionarle la sensación
de un pelo con una sana cobertura y densidad. Solo se necesita
un 60% de la densidad para bloquear la transmisión
de la luz.
La
implantación del cabello es vital para el éxito
técnico y cosmético del procedimiento y determinar
en último grado su satisfacción. Depende de
varios factores:
Tamaño
de la UF:
Uno o varios implantes. Es necesario colocar los implantes
de un tamaño comparable al de las aberturas practicadas,
si son demasiado grandes o pequeños se vera afectado
el crecimiento de los pelos implantados, comprometiendo posiblemente
la laxitud del tejido de la piel.
Ángulo
de colocación: Posiblemente
este sea el factor más importante para el transplante
capilar. El pelo crece de modo natural sobre el cuero cabelludo
con direcciones específicas. Estas direcciones deben
seguirse para conservar un aspecto natural, como una espiral
en la coronilla o una raya natural.
Diseño:
el dicho de que “somos viejos durante mucho
más tiempo del que somos jóvenes” nos
dice una verdad sobre el transplante capilar. La línea
frontal es indiscutiblemente la característica más
importante de todo el pelo de la cabeza. ¿Por qué
esta línea es tan importante? Porque enmarca la cara.
De ahí la importancia artística y cosmética
de la línea frontal.
Frecuentemente,
el diseño de la línea frontal es un compromiso
entre el paciente y el cirujano. Esto es debido a que la gente
tiene una tendencia a querer la línea muy alta o muy
baja. La línea baja y redondeada de los adolescentes
resultará inapropiada en un hombre de 40 años
aunque los hombres más jóvenes aun recuerdan
su línea baja. Aquí es donde un cirujano de
restauración capilar ético debe hablar con el
paciente por su propio beneficio.
Un
hombre de edad media que quiera someterse a restauración
capilar puede temer que si la línea frontal no se retrocede
adecuadamente en las zonas temporales puede parecer innaturalmente
baja para su edad. Pero una línea frontal demasiado
alta acentúa la calvicie y la zona de la frente.
Por
estas razones es importante entender que un transplante capilar
no es simplemente un procedimiento quirúrgico o una
habilidad técnica, sino también una forma de
arte. En algunos aspectos este arte no se enseña sino
que depende del temperamento artístico del doctor,
un aspecto que puede marcar la diferencia entre un buen transplante
y un gran transplante.
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